Apple podría quedarse sin suficientes iPhone plegables para satisfacer la demanda por dificultades en su fabricación

Los estrictos controles de calidad sobre la pantalla y la bisagra estarían retrasando la fabricación a gran escala.

Apple podría afrontar problemas para fabricar suficientes unidades de su primer iPhone plegable, cuyo lanzamiento está previsto para ser anunciado el próximo 9 de septiembre.

Según fuentes de la cadena de suministro citadas por Nikkei Asia, la producción del dispositivo apenas alcanzaba unos cientos de unidades diarias a finales de agosto, una cifra muy inferior al ritmo necesario para cumplir el objetivo de fabricar entre 8 y 10 millones de teléfonos durante este año.

La diferencia entre la producción actual y las necesidades de Apple plantea dudas sobre la disponibilidad del dispositivo durante sus primeros meses en el mercado. Para alcanzar el volumen previsto, la compañía tendría que aumentar la fabricación hasta decenas de miles de unidades diarias, un salto considerable respecto a las cifras registradas durante las últimas etapas de preparación.

La situación podría provocar que el nuevo plegable llegue inicialmente con un stock muy limitado. Si la demanda es elevada, las primeras unidades podrían agotarse rápidamente y los consumidores tendrían que esperar semanas o incluso meses para encontrar el dispositivo con normalidad.

La producción todavía está lejos del objetivo de Apple

El principal problema está en la distancia entre el ritmo de fabricación actual y las previsiones de ventas de Apple. Las fuentes consultadas por Nikkei Asia indican que, a finales de agosto, las fábricas solo estaban produciendo unos cientos de unidades diarias.

Sin embargo, los cálculos de ejecutivos relacionados con la cadena de suministro señalan que Apple necesitaría fabricar decenas de miles de teléfonos cada día para alcanzar su objetivo anual de entre 8 y 10 millones de unidades.

La compañía y sus proveedores trabajan para acelerar la producción, pero el proceso no está resultando sencillo. Apple habría añadido una nueva fase de verificación en agosto para comprobar que el diseño definitivo podía fabricarse a gran escala manteniendo los estándares de calidad establecidos.

Esta decisión habría retrasado varias semanas el inicio de la fabricación comercial. Ahora, Apple se enfrenta al desafío de aumentar rápidamente la producción sin comprometer la calidad de un dispositivo que supone su entrada en el mercado de los teléfonos plegables.

La pantalla y la bisagra son los principales desafíos

El origen de las dificultades estaría en las exigencias técnicas establecidas por Apple para su primer modelo plegable. La compañía busca competir en un mercado en el que fabricantes como Samsung y Huawei llevan varias generaciones desarrollando este tipo de dispositivos.

Según la información publicada, Apple habría establecido estándares más estrictos para algunos de los componentes fundamentales del teléfono, especialmente la pantalla y la bisagra.

Las pruebas incluirían una mayor cantidad de ciclos de plegado y condiciones más exigentes para comprobar la resistencia del dispositivo. Apple también buscaría conseguir una pantalla especialmente plana cuando el teléfono está abierto, uno de los principales desafíos de los móviles plegables.

Estas exigencias han obligado a realizar comprobaciones adicionales antes de comenzar la producción a gran escala. Aunque este proceso puede ayudar a evitar problemas de calidad una vez que el producto llegue a los consumidores, también reduce el tiempo disponible para acumular unidades antes del lanzamiento.

Apple podría retrasar la venta o limitar el lanzamiento

Con la presentación prevista para el 9 de septiembre, Apple dispone de varias opciones para gestionar un posible problema de disponibilidad.

Una de ellas sería anunciar el iPhone plegable durante la keynote, pero retrasar su llegada a las tiendas varias semanas o meses. De esta forma, la compañía tendría más tiempo para aumentar la producción y acumular un stock suficiente.

Apple ya ha utilizado una estrategia similar anteriormente. El iPhone X fue presentado en septiembre, pero no llegó a las tiendas hasta noviembre, una separación que permitió a la compañía preparar el lanzamiento comercial.

La segunda alternativa sería realizar un lanzamiento escalonado por países. En este escenario, Apple podría priorizar mercados considerados estratégicos, como Estados Unidos, Reino Unido o Australia, mientras que otros territorios recibirían el dispositivo más adelante.

Este tipo de lanzamiento permitiría distribuir las unidades disponibles sin tener que satisfacer la demanda mundial desde el primer día.

Fuente: Infobae Leer noticia completa

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